Destrucción destruida
«¡Las crías volarán mañana!». Mi esposa Cari estaba entusiasmada con el progreso de una familia de chochines en una cesta en el porche de casa. Los había observado todos los días, tomando fotos cuando la madre llevaba comida al nido.
Caminos inesperados de Dios
El pastor entrecerró los ojos y acercó las hojas de su sermón para poder ver las palabras. Era terriblemente miope y leía cada frase cuidadosamente escogida con una voz monótona e inexpresiva. Pero el Espíritu de Dios se movió a través de la predicación de Jonathan Edwards para despertar el primer gran avivamiento evangélico y llevar a miles a la fe en Cristo.
«Contra mí son todas estas cosas»
«Esta mañana pensé que tenía una gran fortuna; ahora no sé si tengo un dólar», dijo el expresidente de los Estados Unidos Ulysses S. Grant cuando fue estafado por un socio de su empresa. Meses más tarde, le diagnosticaron un cáncer incurable. Preocupado por proveer para su familia, aceptó una oferta del escritor Mark Twain para publicar sus memorias, lo cual terminó una semana antes de morir.
Talento para animar
«¡Tus abejas están revoloteando». Mi esposa se asomó por la puerta y me dio una noticia que ningún apicultor quiere oír. Salí corriendo y vi miles de abejas que volaban desde la colmena hacia la copa de un pino alto… para nunca más volver.
Esperanza más allá de las consecuencias
¿Alguna vez hiciste algo con enojo y lo lamentaste? Cuando mi hijo luchaba con la drogadicción, yo reaccionaba con palabras duras por sus elecciones. Lo único que logré fue desanimarlo más. Pero al final, encontró creyentes que le transmitieron palabras esperanzadoras, y con el tiempo, pudo dejar su adicción.
Nuestro refugio
Inicialmente, fue un lugar donde los búfalos deambulaban en América del Norte. Los indígenas nativos los seguían, hasta que llegaron los colonizadores con sus rebaños y cultivos. Más tarde, el sitio se usó para la fabricación de productos químicos durante la Segunda Guerra Mundial, y luego, para la desmilitarización de armas tras la Guerra Fría. Pero un día, se encontró allí un nido de águilas, y poco después, nació el Rocky Mountain Arsenal National Wildlife Refuge, un extenso refugio y santuario natural urbano cerca de Denver, Colorado; un hogar seguro y protegido para más de 300 especies de animales, incluidos hurones de patas negras, lechuzas madrigueras, águilas calvas y, tal como lo imaginaste, búfalos errantes.
El jardín de Dios
Un recordatorio de la belleza y la brevedad de la vida crece frente a mi casa. La primavera pasada, mi esposa plantó una enredadera de flor de luna, llamada así porque las flores redondas y grandes parecen una luna llena. Cada flor se abre por una noche y luego se seca con el sol de la mañana siguiente, para no florecer nunca más. Pero la planta es prolífica y cada atardecer presenta un renovado despliegue de flores. Nos encanta verla cuando vamos y venimos todos los días, preguntándonos que nueva belleza nos saludará cuando regresemos a casa.
Una esperanza que sostiene
«Sé que papá volverá a casa porque me envió flores». Esas fueron las palabras de mi hermana de siete años a nuestra mamá cuando papá estaba desaparecido en acción durante la guerra. Antes de que se fuera a su misión, encargó flores para el cumpleaños de mi hermana, y llegaron mientras él no volvía. Sin embargo, ella tenía razón: papá sí volvió, pero después de una situación angustiante en la batalla. Y décadas más tarde, ella conserva el jarrón como recordatorio de aferrarse siempre a la esperanza.
Mantenerse en contacto
Madeleine L’Engle se hizo el hábito de llamar a su madre una vez a la semana. Cuando su madre fue envejeciendo, la querida escritora espiritual la llamaba más a menudo, «para estar en contacto». De la misma manera, a Madeleine le gustaba que sus hijos la llamaran y mantuvieran esa conexión. Como escribió en su libro Walking on Water [Caminando sobre el agua]: «Es bueno que los hijos se mantengan en contacto. Es bueno que todos los que somos hijos nos mantengamos en contacto con nuestro Padre».
Moviendo la cola y la lengua
El periódico afirmaba que Pep había matado el gato de la esposa del gobernador… pero no era cierto. Lo único de lo que quizá había sido culpable era de masticar el sofá de la mansión del gobernante.